Conozca la diferencia entre perito y tasador, cuándo contratar a cada profesional y cómo obtener presupuestos para casos en cualquier provincia de España.
Un informe pericial puede perder fuerza antes de que el perito empiece a redactarlo: basta con encargarlo sin la documentación que explica el problema, acredita los hechos o delimita lo que debe analizarse. Reunir los documentos para encargar pericia judicial permite al profesional valorar la viabilidad del asunto, calcular sus honorarios con criterio y fijar un objeto de pericia útil para su defensa o reclamación.
No todos los casos exigen el mismo expediente. Un perito médico no necesita lo mismo que un arquitecto, un informático o un economista. Sin embargo, hay una base documental común que evita presupuestos imprecisos, visitas innecesarias y conclusiones que llegan demasiado tarde.
Qué documentación debe entregar al perito
El primer documento es una explicación ordenada del caso. No tiene que ser un escrito jurídico complejo, pero sí debe responder a tres preguntas: qué ha ocurrido, cuándo ocurrió y qué necesita demostrar. Por ejemplo, en una reclamación por daños en una vivienda, no basta con indicar que hay humedades. Conviene precisar cuándo aparecieron, qué reparaciones se han intentado, qué parte considera responsable y si existe una reclamación previa.
A esa explicación debe acompañarla toda la documentación disponible relacionada con el asunto. El perito no decide quién tiene razón desde una intuición: analiza datos, antecedentes, daños, registros, contratos, imágenes y evidencias técnicas. Cuanto más completo sea el punto de partida, más realista será su propuesta de trabajo.
En la mayoría de encargos, serán necesarios el documento de identidad o los datos de la empresa solicitante, la información de contacto y, cuando proceda, la acreditación de representación. Si encarga la pericia un abogado, una aseguradora, una comunidad de propietarios o una sociedad, el profesional debe saber quién es el cliente, quién coordina el expediente y a nombre de quién deberá emitir el presupuesto y la factura.
También es conveniente aportar el procedimiento judicial si ya existe. La demanda, la contestación, las diligencias, las resoluciones judiciales y los escritos de las partes ayudan a centrar el análisis. Un perito no sustituye al abogado, pero necesita conocer qué hechos se discuten y qué extremos técnicos pueden ser relevantes ante el juzgado.
Documentos que suelen ser decisivos
Los documentos concretos varían según la especialidad, pero hay varios grupos que se repiten con frecuencia. Los contratos, presupuestos, facturas, albaranes y comunicaciones permiten reconstruir compromisos, pagos y actuaciones. Las fotografías y vídeos fechados muestran el estado de un bien o una incidencia, siempre que sean originales o se conserve información sobre su procedencia.
Los informes anteriores también deben entregarse, incluso si son desfavorables. Ocultarlos puede impedir que el nuevo perito detecte una contradicción técnica que la otra parte utilizará después. Lo razonable es facilitar toda la información y explicar qué dudas existen sobre cada documento.
Cuando el asunto afecta a un inmueble, vehículo, maquinaria o dispositivo, son relevantes las inspecciones previas, certificados, manuales, informes de mantenimiento, partes de reparación y cualquier documento que identifique el objeto a examinar. En pericias digitales, la preservación de la evidencia es especialmente sensible: no conviene manipular el móvil, ordenador, correo electrónico o archivos que puedan analizarse sin recibir antes indicaciones del especialista.
Documentos para encargar pericia judicial según el caso
La documentación común abre el expediente, pero la especialidad determina el alcance real del encargo. Entregar papeles de más no suele ser un problema si están ordenados. Entregar los esenciales demasiado tarde sí puede condicionar el informe.
Pericia de daños, construcción o arquitectura
En defectos constructivos, humedades, grietas, obras mal ejecutadas o discrepancias de medición, el perito necesitará normalmente escrituras o datos del inmueble, planos, proyecto, licencia, memoria de calidades, contrato de obra, certificaciones, facturas, presupuesto aceptado y comunicaciones con constructor, promotor o aseguradora.
Las fotografías deben situarse en el tiempo y, si es posible, indicar la estancia o zona afectada. Si se han realizado reparaciones, guarde facturas y fotografías anteriores. Reparar puede ser necesario para evitar daños mayores, pero modificar el estado original sin documentarlo puede dificultar la determinación de la causa.
Pericia médica y valoración del daño corporal
Para una valoración de lesiones, incapacidad, negligencia o secuelas, son básicos los informes de urgencias, historial clínico relacionado, pruebas diagnósticas, partes de baja y alta, informes de rehabilitación, recetas, informes de especialistas y documentación laboral cuando haya pérdida de ingresos o limitaciones profesionales.
El acceso a datos de salud exige especial cautela. Facilite únicamente la información necesaria para el objeto de la pericia y utilice canales seguros. Si el informe se solicita para un procedimiento, el abogado puede ayudar a delimitar qué documentación clínica resulta pertinente y cómo debe incorporarse al expediente.
Pericia económica, contable o financiera
En conflictos societarios, impagos, lucro cesante, valoración de negocios o revisión contable, el perito requerirá contratos, facturas emitidas y recibidas, extractos bancarios, libros contables, cuentas anuales, declaraciones tributarias, nóminas, inventarios y comunicaciones comerciales relevantes.
Aquí la cronología es decisiva. Una cuenta anual aislada rara vez permite calcular una pérdida con fiabilidad. Para valorar una empresa, una caída de ventas o un incumplimiento contractual, el experto suele necesitar comparar periodos y verificar la trazabilidad de las cifras.
Pericia informática y prueba digital
En casos de suplantación, accesos no autorizados, mensajes, fraude, daños reputacionales o conflictos por datos, conserve los dispositivos y archivos en su estado original. Aporte capturas de pantalla, correos electrónicos, conversaciones, registros de acceso, contratos tecnológicos y datos de las cuentas afectadas, pero evite editar, reenviar masivamente o instalar herramientas de limpieza.
Una captura puede orientar, pero no siempre acredita por sí sola su autenticidad, fecha o contexto. El perito informático valorará si debe realizarse una adquisición forense, revisar metadatos o documentar la cadena de custodia. Actuar rápido importa, especialmente cuando una plataforma puede borrar registros o cuando existe riesgo de alteración de la prueba.
Cómo preparar el expediente sin perder tiempo
No envíe una carpeta desordenada con cientos de archivos sin contexto. El profesional puede revisarla, pero empleará más tiempo y tendrá más dificultades para detectar ausencias. Una estructura sencilla mejora la respuesta: documentación judicial, contratos y comunicaciones, pruebas técnicas, fotografías o vídeos, facturas y cronología de hechos.
Identifique cada archivo de forma clara. Un nombre como factura-reparacion-12-marzo-2026 es mucho más útil que documento-final-definitivo-2. Si hay varias versiones de un informe o contrato, conserve todas y explique cuál es la vigente. La trazabilidad suele ser más valiosa que una selección apresurada.
Prepare además una cronología breve con las fechas clave: contratación, incidente, reclamación, inspección, reparación, respuesta de la otra parte y actuaciones judiciales. Este documento no sustituye a las pruebas, pero permite al perito comprender el caso desde el primer contacto y detectar qué información falta.
No entregue originales salvo que sea imprescindible y exista constancia de la entrega. Lo habitual es trabajar con copias digitales legibles o copias compulsadas cuando el procedimiento lo requiera. Los originales deben conservarse de forma segura, porque pueden ser necesarios en juicio o para una comprobación posterior.
Qué debe definir antes de pedir presupuesto
La documentación por sí sola no basta. Para recibir una propuesta ajustada, hay que concretar el objetivo: informe extrajudicial para negociar, informe para aportar a una demanda, ratificación en juicio, visita de inspección, valoración de daños o revisión de un informe contrario. Cada opción afecta al trabajo, al plazo y a los honorarios.
Indique también si hay fechas procesales. Un plazo para contestar una demanda, presentar prueba o acudir a una vista puede determinar si el encargo es viable. Un informe urgente no siempre es recomendable si impide una inspección adecuada o la revisión de documentación esencial, pero comunicar la urgencia desde el inicio permite al perito proponer una alternativa realista.
Si no sabe qué especialidad necesita, describa el problema con precisión y adjunte los documentos principales. En tuPerito.online puede explicar su caso para recibir gratuitamente hasta tres presupuestos de profesionales adecuados, comparar disponibilidad y elegir con mayor seguridad.
Un buen encargo empieza antes de la primera visita. Ordene la documentación, preserve la evidencia y defina qué necesita acreditar. Así el perito podrá centrarse en lo relevante: emitir un criterio técnico claro, defendible y útil para avanzar en su caso.

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